PUBLICIDAD
- Más de cuatro décadas de innovación
- Entrevista a Santiago Quiroga,
Director General de SIMO TCI - Entrevista a Juan Soto, Presidente del
comité organizador de SIMO 2006 - Vivero para empresas jóvenes
- E-life SIMO
- Pabellón Microsoft
- Comunidad digital 2006
- Área documentación digital
- La Tecnología de la PYME
- Salón Call Center + CRM Solutions
- Congreso Enter
- Novedades
- Últimas noticias
- Expositores, de la 'A' a la 'Z'
PUBLICIDAD
CAMBIO DE ESCENARIO
Los primeros años de SIMO transcurrieron en el Palacio de Exposiciones del Retiro. En 1964, la ampliación de visitantes forzó un cambio y pasó a utilizarse el Palacio de Exposiciones de la Cámara de Comercio de Madrid, situado entonces en la Castellana, próximo a la Plaza de Castilla. En 1973, dado el volumen que fue adquiriendo, la feria se trasladó al Pabellón de Cristal de la Casa de Campo. SIMO 1991 fue el primero en celebrarse en el recinto ferial Juan Carlos I de IFEMA, un entorno moderno y adecuado a las necesidades que un evento así requiere.
Los primeros años de SIMO transcurrieron en el Palacio de Exposiciones del Retiro. En 1964, la ampliación de visitantes forzó un cambio y pasó a utilizarse el Palacio de Exposiciones de la Cámara de Comercio de Madrid, situado entonces en la Castellana, próximo a la Plaza de Castilla. En 1973, dado el volumen que fue adquiriendo, la feria se trasladó al Pabellón de Cristal de la Casa de Campo. SIMO 1991 fue el primero en celebrarse en el recinto ferial Juan Carlos I de IFEMA, un entorno moderno y adecuado a las necesidades que un evento así requiere.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL
SIMO es una feria con una filosofía global donde tienen cabida todos y ha ido evolucionando de forma paralela a como lo ha hecho el sector de las TIC, sin limitar de una manera rígida la oferta. De cara al futuro, se considera que no debe haber cambios importantes en su formato. Para Santiago Quiroga, director del evento, hay que continuar avanzando, aunque sea lentamente, en el papel internacional de la feria. “Si tenemos en cuenta el nivel que ocupa España en el sector TIC en Europa, choca saber que es la segunda feria del sector más importante, lo que muestra la dimensión que tiene más allá del mercado español”, explica Quiroga.
SIMO es una feria con una filosofía global donde tienen cabida todos y ha ido evolucionando de forma paralela a como lo ha hecho el sector de las TIC, sin limitar de una manera rígida la oferta. De cara al futuro, se considera que no debe haber cambios importantes en su formato. Para Santiago Quiroga, director del evento, hay que continuar avanzando, aunque sea lentamente, en el papel internacional de la feria. “Si tenemos en cuenta el nivel que ocupa España en el sector TIC en Europa, choca saber que es la segunda feria del sector más importante, lo que muestra la dimensión que tiene más allá del mercado español”, explica Quiroga.
Más de cuatro décadas de innovación
Trayectoria de crecimiento y superación año a año
SIMO 2006 abre sus puertas, y ya son 46 ediciones. El primer PC, los primeros móviles, el despliegue de las telecomunicaciones, el nacimiento de Internet... son 45 años de recuerdos que han hecho historia.
Texto Cristina Minguez/ Fotos Archivo
Los de cuarenta años de la trayectoria del Salón Informativo del Mueble de Oficina lo han convertido en un emblema que ha sabido liderar los cambios tecnológicos de nuestro país. La historia del SIMO comienza en 1961, cuando un grupo de jóvenes ingenieros con inquietudes por mostrar los ‘cacharros’ que estaban llegando a España organizó una exposición en el Palacio de Exposiciones del Retiro. Allí, entre mesas y archivadores, se alzaban los primeros equipos informáticos que llegaron a España: el IBM 1401, el Univac 1103 o el MTR, unas máquinas imponentes. La primera gran revolución llegó en 1965, con los circuitos integrados. El invento permitió reducir considerablemente el tamaño de las máquinas y SIMO se rindió ante el IBM 360/40, estrella absoluta de la exposición. Este primer equipo informático comercial de la historia, cuya función más relevante era calcular nóminas, era un ‘monstruo’ lleno de placas y botones. Un año más tarde, por el SIMO corrie ron rumores de un proyecto llamado Arpanet, lo que podíamos denominar como el padre de Internet, pero lo que triunfó fue un coche equipado con radioteléfono, dictáfono, máquina de escribir electrónica y archivo. Aunque un tanto extravagante, estableció un concepto básico de la tecnología moderna: el individuo ya no va a la oficina, sino que la oficina va con él.
Llega el ‘chip’. En 1971, Intel anunció un nuevo circuito que poseía un sumador rápido de número de 4 bits, 16 registros de 4 bits, un registro acumulador y un pequeño ‘stack’. Un año más tarde apareció en el SIMO, con el nombre de microprocesador, un invento por el que todavía están cobrando patentes. Hoy en día hay microprocesadores en infinidad de dispositivos y aunque su tamaño es más o menos el mismo, ha aumentado de 2.300 transistores a más de 37 millones y medio. El SIMO de 1983 lo protagonizó una novedad que al principio pasó algo desapercibida, pero que cambió la informática: el primer PC de IBM en España. Anunciado como una computadora de bajo precio que tendría una gran aceptación social, costaba entonces 400.000 ptas. Tenía un procesador de textos, hojas de cálculo, bases de datos y juegos.
Telefonía móvil. 1983 fue el año también del DynaTAC, el primer terminal móvil desarrollado por Motorola. Con un peso de 780 gramos y unas dimensiones 33x9x4,5 cm, se popularizó bajo el nombre de ‘ladrillo’. La década de los 80 supuso un golpe de acelerador para la tecnología empresarial y doméstica con el desarrollo de los nuevos sistemas operativos. En SIMO descubrimos las redes LAN, el módem y el fax. Los ordenadores redujeron su tamaño y peso hasta convertirse por primera vez en aparatos portátiles. Las pantallas de aquellos prototipos eran poco más grandes que las de los teléfonos móviles actuales y la maleta para transportarlos era pesadísima. Por eso, la revolución del ordenador portátil no llegaría hasta 1989, con el CDROM.
Era digital. En 1992 SIMO nos mostraba el lápiz óptico, que llegaba con la intención de desbancar a teclados y ratones. El 97 trajo las cámaras digitales, y en las últimas ediciones también hemos visto cómo el tubo catódico de las televisiones de toda la vida ha ido cediendo espacio a las enormes pantallas planas. En 2001, año en que SIMO cuenta por primera vez con versión ‘online’, la estrella sin duda fue la PlayStation 2, un nuevo equipo multimedia que organizó las mayores colas; así como los primeros móviles de tercera generación. El nuevo milenio se ha presentado lleno de promesas como la convergencia, movilidad y SIMO ha sido el gran escaparate de todo ello. La edición de 2005 fue el más ‘gubernamental’, donde nos hablaron de proyectos como el DNI electrónico, el Plan Avanza para la Sociedad de la Información o la TDT. La edición 2006, más que el producto en sí, apuesta por nuevos proyectos como elife, dedicado al ocio electrónico, y Vivero, para dar cauce a la participación de empresas emergentes o de nueva creación.
Los de cuarenta años de la trayectoria del Salón Informativo del Mueble de Oficina lo han convertido en un emblema que ha sabido liderar los cambios tecnológicos de nuestro país. La historia del SIMO comienza en 1961, cuando un grupo de jóvenes ingenieros con inquietudes por mostrar los ‘cacharros’ que estaban llegando a España organizó una exposición en el Palacio de Exposiciones del Retiro. Allí, entre mesas y archivadores, se alzaban los primeros equipos informáticos que llegaron a España: el IBM 1401, el Univac 1103 o el MTR, unas máquinas imponentes. La primera gran revolución llegó en 1965, con los circuitos integrados. El invento permitió reducir considerablemente el tamaño de las máquinas y SIMO se rindió ante el IBM 360/40, estrella absoluta de la exposición. Este primer equipo informático comercial de la historia, cuya función más relevante era calcular nóminas, era un ‘monstruo’ lleno de placas y botones. Un año más tarde, por el SIMO corrie ron rumores de un proyecto llamado Arpanet, lo que podíamos denominar como el padre de Internet, pero lo que triunfó fue un coche equipado con radioteléfono, dictáfono, máquina de escribir electrónica y archivo. Aunque un tanto extravagante, estableció un concepto básico de la tecnología moderna: el individuo ya no va a la oficina, sino que la oficina va con él.
Llega el ‘chip’. En 1971, Intel anunció un nuevo circuito que poseía un sumador rápido de número de 4 bits, 16 registros de 4 bits, un registro acumulador y un pequeño ‘stack’. Un año más tarde apareció en el SIMO, con el nombre de microprocesador, un invento por el que todavía están cobrando patentes. Hoy en día hay microprocesadores en infinidad de dispositivos y aunque su tamaño es más o menos el mismo, ha aumentado de 2.300 transistores a más de 37 millones y medio. El SIMO de 1983 lo protagonizó una novedad que al principio pasó algo desapercibida, pero que cambió la informática: el primer PC de IBM en España. Anunciado como una computadora de bajo precio que tendría una gran aceptación social, costaba entonces 400.000 ptas. Tenía un procesador de textos, hojas de cálculo, bases de datos y juegos.
Telefonía móvil. 1983 fue el año también del DynaTAC, el primer terminal móvil desarrollado por Motorola. Con un peso de 780 gramos y unas dimensiones 33x9x4,5 cm, se popularizó bajo el nombre de ‘ladrillo’. La década de los 80 supuso un golpe de acelerador para la tecnología empresarial y doméstica con el desarrollo de los nuevos sistemas operativos. En SIMO descubrimos las redes LAN, el módem y el fax. Los ordenadores redujeron su tamaño y peso hasta convertirse por primera vez en aparatos portátiles. Las pantallas de aquellos prototipos eran poco más grandes que las de los teléfonos móviles actuales y la maleta para transportarlos era pesadísima. Por eso, la revolución del ordenador portátil no llegaría hasta 1989, con el CDROM.
Era digital. En 1992 SIMO nos mostraba el lápiz óptico, que llegaba con la intención de desbancar a teclados y ratones. El 97 trajo las cámaras digitales, y en las últimas ediciones también hemos visto cómo el tubo catódico de las televisiones de toda la vida ha ido cediendo espacio a las enormes pantallas planas. En 2001, año en que SIMO cuenta por primera vez con versión ‘online’, la estrella sin duda fue la PlayStation 2, un nuevo equipo multimedia que organizó las mayores colas; así como los primeros móviles de tercera generación. El nuevo milenio se ha presentado lleno de promesas como la convergencia, movilidad y SIMO ha sido el gran escaparate de todo ello. La edición de 2005 fue el más ‘gubernamental’, donde nos hablaron de proyectos como el DNI electrónico, el Plan Avanza para la Sociedad de la Información o la TDT. La edición 2006, más que el producto en sí, apuesta por nuevos proyectos como elife, dedicado al ocio electrónico, y Vivero, para dar cauce a la participación de empresas emergentes o de nueva creación.


