El estreno de la televisión digital terrestre (TDT) permitirá ampliar la oferta de canales gratuitos disponibles actualmente y abrir el camino hacia un uso interactivo del televisor. La mayoría de emisiones ya han comenzado, pero digitalizar la caja tonta requiere un doble peaje: el de adaptar las antenas colectivas, ya que el 74% de los edificios tendrá que hacerlo, y el de adquirir un sintonizador digital, dado que incluso muchos aparatos de última generación no están preparados para la TDT. La carrera para superar el apagón analógico antes del 2010 ha comenzado.




